Parte III: Que ver en Budapest

Último día, nos levantamos temprano para realizar las visitas que nos quedaban pendientes por ver en Budapest. Recorrimos de nuevo a pie la bella Ándrassy hasta llegar al Puente de las Cadenas y desde allí, por Belgrád rakpart, hasta el Puente Szabadságo o Puente de la Libertad.

 

Puente de la Libertad Budapest

 

Cruzando el puente, en la ladera sur del Monte Gellért, justo al comienzo de la subida de la Ciudadella, se encuentra la Iglesia Rupestre, una de las más pintorescas y bonitas de Europa. Se trata de una iglesia excavada en la roca e inspirada en el Santuario de Lourdes.

 

Iglesia Rupestre Budapest

 

En el interior de la iglesia, podréis encontrar una copia de la Virgen Negra de Czestochowa y una pintura de un monje polaco, San Kolbe, que se hizo famoso por proteger a otros prisioneros de Auschwitz, lo que le costó la vida. Durante 40 años esta Iglesia estuvo tapiada por el gobierno comunista de Hungría que prohibió el culto, en 1989 con la caída del bloque soviético, reabrió sus puertas.

Por un módico precio podréis acceder a esta peculiar y bella iglesia con una audioguía con la que conoceréis toda la historia de este mágico lugar. El horario de visita es todos los días de 9:00 a 20:00 horas, salvo que la iglesia esté cerrada por mantenimiento.

Junto a la entrada de la iglesia se ubica un coqueto mirador con una bonita imagen de San Esteban desde donde podréis fotografiar una bella estampa del Puente de la Libertad. Finalizada nuestra visita emprendimos la subida por la ladera del Monte Gellért hasta la Ciudadela.

 

Monumento San Esteban Budapest

 

La Ciudadela es el punto más alto de Budapest y según muchas guías desde donde se obtienen las mejores vistas de la ciudad. En este punto discrepo bastante, ya que aunque puedas divisar una buena panorámica de Budapest, desde el Castillo de Buda o el Bastión de Pescadores las vistas son mucho más bellas. Además la subida es larga y muy pesada no apta para personas discapacitadas o ancianos. Lo bueno de la misma es que a medida que avancéis, iréis encontrando pequeños miradores donde descansar un rato.

 

Vistas desde la ciudadela budapest

 

La Ciudadela es una fortaleza de 220 metros de largo, 60 metros de ancho y con unos muros que miden 4 metros de altura. Al acabar la Gran Guerra los húngaros quisieron destruirla, pero en 1960 se declaró lugar de interés turístico. La entrada cuesta unos 1.200 florines y con esta podréis visitar un bunker de la Segunda Guerra Mundial en el que se representan distintas escenas con figuras de cera.

En la zona más alta del Monte Gellért se encuentra la Estatua de la libertad, una impresionante imagen de bronce de 14 metros de altura sobre un pedestal de 26 metros, erigida en 1947 en memoria de la conquista soviética de Hungría durante la Segunda Guerra Mundial. Alrededor de la base se sitúan dos estatuas más pequeñas, aunque el monumento originariamente poseía dos más que se retiraron y reubicaron en Memento Park.

 

Estatua de la libertad

 

Tras la Ciudadela dimos por concluida nuestra visita a Budapest. Una ciudad realmente bella a la que sin lugar a dudas tenemos intención de volver ya sea de turismo cultural, de balnearios o simplemente de marcha o despedidas de soltero.

 

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