Qué ver y hacer en la Selva Negra

La Selva Negra es una zona situada en el estado federado alemán de Baden-Wurtemberg que representa la esencia del centro de Europa. Si pensamos en montañas verdes, bosques frondosos y pequeños pueblos que parecen sacados de los cuentos populares, la imagen que se nos vendrá a la cabeza es exactamente la que podemos observar en este lugar. En este artículo vamos a conocer que ver y hacer en la Selva Negra.

Se encuentra al suroeste de Alemania y linda con Francia y Suiza, quedando cerca de ciudades como Estrasburgo o Basilea. Ambas son buenas opciones para llegar en avión pero, en el corazón de la Selva Negra, encontrarás el aeropuerto de Karlsruhe/Baden-Baden, al que vuelan compañías de bajo coste. Desde allí puedes moverte fácilmente, lo más recomendable es alquilar un coche y poder viajar así a tu ritmo y disfrutando de unos paisajes increíbles.

 

Qué ver y hacer en la Selva Negra

 

La Selva Negra la podemos dividir en tres zonas: Alta, Media y Baja. En el norte se encuentra una de las dos ciudades más importantes de la región. Freudenstadt, que más o menos significa “ciudad de las delicias”, hace honor a su nombre y ofrece aire puro, paz y belleza. Toda la zona es armonía entre la naturaleza y el ser humano.

Otra de las ciudades más importantes que ver en la Selva Negra es Baden-Baden, a la que se le conoce por se una ciudad balneario. Puede parecer curioso siendo éste un remanso de paz y tranquilidad, pero esta población es muy famosa por su Casino, un establecimiento legendario por el que han pasado multitud de personajes ilustres y al que la actriz Marlene Dietrich calificó como “el más bonito del mundo”.

 

 

Tanto Baden-Baden como Freudenstadt, que tiene en su haber la mayor Plaza de Mercado de Alemania, cuentan con edificios interesantes además de estar cerca de otras poblaciones en el área que merece la pena visitar, como Calw o Pforzheim. Pero si hay algo que caracteriza a la Selva Negra es su belleza natural. Lógicamente, una de las actividades más populares es el senderismo, teniendo en cuenta además que la zona está muy bien preparada para practicarlo; una de las principales rutas es precisamente la que une Baden-Baden con Freudenstadt.

El nombre “selva negra”, que también se refiere a una famosa tarta que proviene de la región, viene de la frondosidad de los árboles, especialmente abetos, que pueblan la zona. Encontraremos también varios ríos y lagos, aunque algunos de ellos realmente son embalses, como el de Schluchsee.

 

 

En la Selva Negra Media se encuentra el Valle del Kinzig donde se puede realizar una de las rutas de senderismo más conocidas: Kinzigtäler Jakobusweg o Camino de Santiago del Valle Kinzig. Si vas a hacerla, prepárate bien porque necesitarás al menos unos doce días para realizar las siete etapas que la componen.

En el corazón de la Selva Negra encontrarás también el pequeño pueblo de Triberg, conocido por sus cascadas y por sus relojes de cuco gigantes. La zona es ahora un importante atractivo turístico de Alemania pero tradicionalmente se dedicó a la fabricación de relojes, minas de plata y a la explotación forestal que todavía se mantiene pero de una manera muy controlada y sostenible.

 

 

Llegamos a la parte sur de la Selva Negra donde destaca la ciudad universitaria de Friburgo pero donde también podemos encontrar pequeños pueblos como Gengenbach, que está considerado uno los más bonitos del mundo.

En medio de esa joya natural que es la Selva Negra, podemos “desmelenarnos” un poco en Friburgo, una ciudad con bastante vidilla perfecta para hacer algo de turismo cultural. El hecho de ser un destino turístico pero también de universitarios hace que sus callejuelas estén llenas de restaurantes con encanto, museos y monumentos varios entre los que destaca su imponente catedral.

 

Catedral. Que ver y hacer en la Selva Negra

 

Otro de los lugares que ver en la Selva Negra Baja es el monte Feldberg, el pico más alto de la región a 1493 metros de altura sobre el nivel del mar. Los amantes de la montaña tienen aquí una cita ineludible pero también los del esquí, ya que el resort Liftverbund Feldberg está muy bien valorado por los amantes de este deporte.

Cerramos nuestro recorrido por la Selva Negra con dos ejemplos más de lo que abunda en esta zona: lagos y pueblos bonitos. El Lago Titisee es de visita obligada y apenas está a unos 30 kilómetros de Friburgo. Pese a ser de origen glacial, lo que ofrece es calidez, no sólo la de sus aguas y bosques sino también la de sus pueblos, como el de St. Peter, que conservan tradición y encanto. Una muestra más de lo que es en resumen la Selva Negra: belleza.

 

Titisee. Que ver y hacer en la Selva Negra

 

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