Si estás preparando una ruta por Marruecos y te preguntas qué ver en Rabat, te adelanto que esta ciudad suele ser una de las grandes olvidadas a pesar de ser la capital del país. Nosotros llegamos sin demasiadas expectativas y terminamos llevándonos una grata sorpresa.
Como te adelantaba, Rabat es la capital de Marruecos, país en pleno auge de África, y cuenta con un ambiente mucho más tranquilo que Marrakech o Fez. Aquí encontrarás monumentos históricos, jardines, una medina mucho menos agobiante que las principales ciudades marroquíes, miradores al océano Atlántico y rincones con muchísimo encanto. Además, al tratarse de una ciudad relativamente pequeña, podrás recorrer la mayoría de sus atractivos caminando sin demasiadas prisas.
Con un día completo tendrás suficiente para visitar los puntos más importantes que ver en Rabat. Mi consejo, basado en mi experiencia en la ciudad, es que si tienes tiempo emplees dos días para disfrutarla con tranquilidad y pasearla tanto de día como de noche.
Índice
- 1 Qué ver en Rabat
- 1.1 Kasbah de los Oudayas y Café Maure
- 1.2 Plataforma del Semáforo
- 1.3 Jardines Andaluces
- 1.4 Torre Hassan y Mausoleo de Mohamed V
- 1.5 Faro de Rabat
- 1.6 Cementerio de los Mártires
- 1.7 Gran Mezquita de Rabat
- 1.8 Rue Souika
- 1.9 Calle de los Cónsules
- 1.10 Bab Oudayas
- 1.11 Mezquita Jamaa Al Atiq
- 1.12 Pasear por la Medina de Rabat
- 1.13 Chellah
- 2 Mapa de qué ver en Rabat
- 3 ¿Dónde dormir en Rabat?
- 4 Consejos para visitar Rabat
- 5 ¿Es necesario contratar un seguro de viaje para visitar Rabat?
- 6 Conclusión
- 7 Preguntas frecuentes sobre qué ver en Rabat
Qué ver en Rabat
Aunque los lugares que ver en Rabat son fácilmente abordables por tu cuenta, yo siempre recomiendo realizar algún tour por la ciudad, de la mano de un guía profesional que te cuente la historia, curiosidades y secretos de todos sus puntos característicos.
Estos son los más destacados:
Kasbah de los Oudayas y Café Maure
Si tuviera que elegir un lugar imprescindible que ver en Rabat, sería sin duda la Kasbah de los Oudayas. Se trata de un antiguo barrio fortificado, construido durante la época almohade que parece un pequeño pueblo andaluz trasladado a Marruecos. Sus calles son estrechas, formadas por casas blancas con puertas pintadas de azul, buganvillas y gatos por todas partes. El conjunto la convierte en uno de los lugares más fotogénicos de la ciudad. Te recomiendo perderte sin mapa y así descubrir sus rincones más bonitos.
Dentro de la kasbah encontrarás el famoso Café Maure, uno de los lugares más tradicionales para hacer una parada. Pide un té moruno acompañado de unos dulces marroquíes y disfruta de las vistas sobre el río Bou Regreg y la ciudad de Salé. Es uno de los momentos que recordarás del viaje.
Plataforma del Semáforo
Muy cerca del Café Maure encontrarás la conocida como Plataforma del Semáforo. Esta es un espectacular mirador situado sobre los acantilados desde donde tendrás unas magníficas vistas del Atlántico, la desembocadura del río Bou Regreg, Salé y toda la costa. Intenta cuadrarlo a última hora del día porque desde aquí podrás disfrutar de uno de los atardeceres más icónicos de la ciudad.
Jardines Andaluces
Sin salir de la Kasbah llegarás a los Jardines Andaluces, construidos durante el protectorado francés siguiendo el estilo de los jardines hispanomusulmanes. Ante ti se alzarán palmeras, naranjos, buganvillas, fuentes y caminos perfectamente cuidados que crean un ambiente muy agradable para descansar del bullicio de la ciudad. No tienes excusa para perdértelo porque además, la entrada es gratis.
Torre Hassan y Mausoleo de Mohamed V
Otro de los grandes imprescindibles que visitar en Rabat es el conjunto formado por la Torre Hassan y el Mausoleo de Mohamed V. La Torre Hassan es el minarete inacabado de una enorme mezquita que nunca llegó a terminarse tras la muerte del sultán Yacoub al-Mansour en el siglo XII. Aunque solo mide 44 metros, originalmente debía superar los 80. Su construcción comenzó a finales del siglo XII por orden del sultán Yacoub al-Mansour, que pretendía levantar la mezquita más grande del mundo islámico occidental. A su alrededor todavía pueden verse cientos de columnas que pertenecían a la antigua mezquita. Desde aquí podrás hacer una de las fotos más característica de la ciudad entre las columnas y la torre Hassan justo detrás.
Justo enfrente se encuentra el impresionante Mausoleo de Mohamed V, donde descansan el rey Mohamed V y sus hijos Hassan II y el príncipe Abdallah. Su interior, decorado con mármol, madera de cedro y mosaicos tradicionales, es una auténtica maravilla y uno de los edificios más bonitos de todo Marruecos.
La entrada es gratuita.
Faro de Rabat
Aunque para muchos viajeros pasa completamente desapercibido este rincón, acercarse hasta el Faro de Rabat merece bastante la pena. Su construcción data del siglo XX, se encuentra en uno de los extremos de la ciudad y ofrece unas bonitas vistas del océano Atlántico y de toda la costa. Es un lugar perfecto para pasear mientras rompen las olas contra los acantilados. Eso sí, no se puede visitar su interior y eso hace que la visita se quede un poco corta.
Cementerio de los Mártires
A poca distancia del Faro encontrarás el Cementerio de los Mártires, uno de los lugares más místicos de Rabat. Las tumbas blancas, orientadas hacia La Meca, crean una imagen muy característica. Desde aquí también se obtienen unas vistas muy bonitas del océano Atlántico y de los acantilados que rodean Rabat. Este camposanto transmite una energía única, puedes hacer fotos pero respetando siempre a las personas que estén visitando las tumbas de sus familiares.
Gran Mezquita de Rabat
La Gran Mezquita es el principal templo religioso de la ciudad. Como ocurre en la mayoría de mezquitas marroquíes, únicamente los musulmanes pueden acceder al interior, pero merece la pena acercarse para contemplar su arquitectura desde fuera y el ambiente que se vive en sus alrededores, especialmente durante las horas de oración.
Rue Souika
Si quieres conocer el lado más auténtico de Rabat, recorre la Rue Souika. Es una de las calles comerciales más importantes de la medina, llena de pequeños comercios donde los propios marroquíes hacen sus compras diarias. Aquí encontrarás desde especias y ropa hasta pastelerías tradicionales y pequeños restaurantes donde comer a muy buen precio. Si eres de los que le gusta llevarte un recuerdo o souvenir de cada ciudad que visitas, esta calle es una buena ocasión para hacerlo. Además, si te entra hambre, este es uno de los mejores lugares para probar la comida callejera marroquí a precios muy económicos.
Calle de los Cónsules
La Rue des Consuls es mi calle favorita de la medina. Recibe ese nombre porque durante siglos fue el lugar donde residían los consulados extranjeros. Actualmente está repleta de tiendas de artesanía donde podrás comprar alfombras, lámparas, cuero, cerámica y todo tipo de recuerdos. Es mucho más tranquila que los zocos de Marrakech o Fez, por lo que comprar aquí resulta mucho más agradable y menos agobiante.
Bab Oudayas
La Bab Oudayas es una de las puertas monumentales más espectaculares de Marruecos. Construida en el siglo XII, constituye la entrada principal a la Kasbah y destaca por su enorme arco decorado con motivos almohades. Te sugiero pararte a admirar todos sus detalles antes de cruzarla. Está considerada una de las puertas almohades mejor conservadas de todo Marruecos.
Mezquita Jamaa Al Atiq
La Jamaa Al Atiq es una de las mezquitas más antiguas de Rabat. El acceso está reservado a los fieles musulmanes, pero su fachada y el ambiente de la plaza donde se encuentra hacen que merezca la pena incluirla durante el paseo por la medina.
Pasear por la Medina de Rabat
Aunque no es un monumento ni construcción como tal, uno de los mayores atractivos que ver en Rabat es simplemente recorrer su medina. Me sorprendió que aquí el ambiente es mucho más tranquilo y casi diría que puedes pasear relajado, sin agobios, con una moderada insistencia de los vendedores. No hace falta que la visites con la intención de comprar, como te decía, recorrer sus calles y ver el ambiente local es uno de sus mayores encantos.
Chellah
Otro lugar imprescindible que ver en Rabat es Chellah. Este antiguo asentamiento combina restos romanos con una necrópolis islámica rodeada de jardines y cigüeñas. Si visitas el recinto en primavera probablemente escucharás el inconfundible sonido de las cigüeñas que, curiosamente, llevan décadas anidando entre las antiguas ruinas. Es uno de los lugares con más historia de la ciudad y transmite una tranquilidad difícil de encontrar en otros monumentos marroquíes. Si te gusta la arqueología o simplemente buscas un rincón diferente, no te lo pierdas.
Mapa de qué ver en Rabat
Te dejo el mapa con las localizaciones de los puntos que hemos hablado en el post:
¿Dónde dormir en Rabat?
Si vas a pasar una noche en la ciudad, no tendrás problemas para encontrar un buen alojamiento a un precio bastante competitivo. Si buscas alojamiento con buena relación calidad-precio, estas son tres opciones bastante a tener en cuenta:
- Imperial Boutique Hotel Rabat: este fue mi hotel en Rabat y tanto por precio como por ubicación (a 700 metros de la torre Hassan) y calidades, estuvo a la altura de mis expectativas.
- Rihab Hotel: situado cerca de la Torre Hassan, ofrece habitaciones amplias, piscina y una ubicación perfecta para visitar la ciudad caminando.
- Dar El Kebira: un precioso riad tradicional con muchísimo encanto, decoración marroquí, terraza y un trato excelente.

Consejos para visitar Rabat
Antes de viajar, ten en cuenta estos consejos:
- Dedica al menos un día completo para conocer la ciudad aunque si tienes tiempo, dos días es lo ideal.
- Lleva calzado cómodo, ya que caminarás bastante y agua para hidratarte.
- Si visitas mezquitas recuerda vestir de forma respetuosa. No se puede entrar con los hombros descubiertos (normalmente en la entrada te proporcionarán un pañuelo grande si llevas alguna prenda de tirantas). Los pantalones deben ser por debajo de las rodillas y tendrás que descalzarte antes de entrar.
- Lleva algo de efectivo siempre, aunque cada vez más establecimientos aceptan tarjeta, hay algunos que solo permiten el pago en efectivo.
- La mejor época para viajar es primavera y otoño, cuando las temperaturas son mucho más agradables.
- Reserva el alojamiento con antelación si viajas en Semana Santa, verano o Navidad.
- Mira las opiniones más recientes sobre los alojamientos para no llevarte sorpresas de última hora.
¿Es necesario contratar un seguro de viaje para visitar Rabat?
Aunque Marruecos está muy cerca de España, sí recomiendo viajar con un buen seguro de viaje a Marruecos. La sanidad privada marroquí funciona bastante bien, pero cualquier consulta médica, prueba o ingreso hospitalario puede suponer un gasto importante si no estás asegurado. Además, un seguro también te cubrirá incidencias como cancelaciones, pérdida de equipaje, robos o asistencia las 24 horas.
Yo nunca viajo sin seguro porque es una tranquilidad enorme saber que, si ocurre cualquier imprevisto, tendrás atención médica y ayuda inmediata sin preocuparte por el coste.
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Conclusión
Rabat suele quedar eclipsada por ciudades como Marrakech, Fez o Chefchaouen, pero después de recorrerla puedo decir que merece mucho más protagonismo. Recuerda que fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2012. Gracias a ello, hoy combina perfectamente su enorme patrimonio histórico con amplias avenidas modernas, jardines y un ambiente mucho más relajado que el de otras ciudades marroquíes.
Si estás organizando una ruta por el país, reserva al menos un día para descubrir todos estos lugares. Estoy convencido de que terminará sorprendiéndote tanto como a mí.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Rabat
¿Cuántos días se necesitan para visitar Rabat?
Lo ideal es dedicar un día completo para conocer los principales lugares que ver en Rabat. En ese tiempo podrás recorrer la Kasbah de los Oudayas, pasear por la medina, visitar la Torre Hassan, el Mausoleo de Mohamed V, Chellah y disfrutar del atardecer desde la Plataforma del Semáforo. Si además quieres descubrir la ciudad con calma, sentarte a tomar un té en el Café Maure o recorrer sus jardines sin prisas, mi recomendación es pasar dos días.
¿Merece la pena visitar Rabat?
Sí, y mucho más de lo que suele pensar la mayoría de turistas. Aunque normalmente queda a la sombra de ciudades como Marrakech o Fez, Rabat mezcla historia, monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, una medina tranquila, jardines muy cuidados y espectaculares vistas al océano Atlántico.
¿Qué ver en Rabat en un día?
Si solo dispones de un día, mi recomendación es comenzar la visita por la Kasbah de los Oudayas, recorrer sus calles y hacer una parada en el Café Maure. Después puedes pasear por los Jardines Andaluces y acercarte a la Plataforma del Semáforo para disfrutar de las vistas. Continúa hacia la Torre Hassan y el Mausoleo de Mohamed V, recorre la medina pasando por Rue Souika y la Calle de los Cónsules, visita Bab Oudayas y, si todavía tienes tiempo, termina el día en Chellah o contemplando el atardecer junto al Faro y el Cementerio de los Mártires.
¿Cuál es la mejor época para visitar Rabat?
La mejor época para visitar Rabat es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son muy agradables y podrás recorrer la ciudad caminando sin pasar demasiado calor. El verano también es una buena opción, ya que la cercanía del océano hace que las temperaturas sean bastante más suaves que en otras ciudades del interior de Marruecos. En invierno el clima sigue siendo templado, aunque es más probable que encuentres algunos días de lluvia.
¿Es seguro visitar Rabat?
Sí. Rabat es una de las ciudades más tranquilas y seguras de Marruecos para hacer turismo. Durante mi visita me dio una sensación de seguridad mayor que otras ciudades del país y pude recorrer la medina con bastante tranquilidad. Como en cualquier destino, conviene mantener las precauciones habituales, vigilar tus pertenencias en las zonas más concurridas y evitar calles poco transitadas durante la noche, pero en líneas generales es una ciudad muy agradable para pasear.
¿Es obligatorio contratar un seguro de viaje para visitar Rabat?
No, no es obligatorio, pero sí es una de las mejores decisiones que puedes tomar antes de viajar a Marruecos. La Tarjeta Sanitaria Europea no tiene validez en el país y cualquier consulta médica, prueba o ingreso hospitalario puede resultar bastante caro si no cuentas con un seguro. Además, estarás cubierto frente a otros imprevistos como la pérdida de equipaje, cancelaciones, robos o la necesidad de asistencia las 24 horas. Personalmente, nunca viajo a Marruecos sin seguro porque la tranquilidad que ofrece compensa con creces su precio.
Así mismo, si tu idea es recorrer otras grandes ciudades y puntos de Marruecos, te dejo algunos de los que considero imprescindibles:
- Qué ver en Chefchaouen
- Dónde alojarse en Chefchaouen
- Qué ver en Fez
- Dónde alojarse en Fez
- Qué ver en Marrakech
- Dónde alojarse en Marrakech
- Qué ver en Essaouira
- Dónde dormir en el desierto de Merzouga
- Ciudades más bonitas de Marruecos
- Seguridad en Marruecos
- Cómo es conducir en Marruecos
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¡Hola! Soy David Hernández. Desde hace un tiempo colaboro con Domi en su blog de viajes, aunque llevo viajando con él desde mucho antes de comenzar este blog, allá por 2013.































